Caso Herlein: La familia de Concordia que denunció en la Corte Suprema «ensañamiento» y graves dilaciones contra la Justicia entrerriana
El caso de Gastón Herlein, el joven concordiense privado de su libertad en el marco de una causa por presunto abuso sexual, escaló institucionalmente hasta convertirse en un reflejo de los contratiempos y las demoras procesales dentro del Poder Judicial de Entre Ríos. A través de un fuerte descargo de la familia del detenido denunció de manera explícita que se están violando garantías constitucionales básicas y exigieron que se respete el principio de presunción de inocencia.
Según manifestaron, la causa carece de pruebas contundentes y el sistema judicial está incurriendo en una «flagrante retardación de justicia» mediante recursos burocráticos que estiran los plazos de manera indefinida.
Seis meses para un despacho de trámite
El nudo del reclamo familiar radica en los tiempos que se tomó el tribunal para dar respuesta a las presentaciones de la defensa técnica. De acuerdo con el cronograma detallado por los allegados a Herlein, el expediente estuvo paralizado durante casi medio año:
10 de noviembre de 2025: Los abogados defensores presentaron formalmente la Acción de Revisión de la Causa, un recurso urgente orientado a demostrar la inocencia del joven y solicitar su inmediata libertad.
5 de mayo de 2026: El tribunal emitió un simple despacho de trámite. Pasaron 176 días de silencio absoluto con el acusado tras las rejas.
«Con este retraso, el tribunal viola abiertamente el Principio de Inocencia (Artículo 18 de la Constitución Nacional) y el principio de Plazo Razonable, protegido por el Pacto de San José de Costa Rica. Mantener a una persona presa sin pruebas y negarse a revisar su causa por más de medio año no es un retraso burocrático; es una condena anticipada e ilegal», expresaron desde su entorno familiar.
Excusaciones y «maniobras de dilación»
La tensión aumentó a mediados de mayo de 2026, cuando la defensa solicitó formalmente que se dicte una resolución definitiva. La respuesta del sistema, según denuncia la familia, fue «un apuro para sacarse el problema de encima». Apenas dos días después de incorporado un informe de los letrados, el juez interviniente dictó un Auto de Excusación.
«¿Cómo se explica que un magistrado tarde más de medio año en darse cuenta de que debe apartarse de una causa?», interrogaron los familiares, quienes consideran que el apartamiento del juez funciona como una maniobra para evitar firmar la resolución de libertad. Esta decisión provocó que los plazos procesales volvieran a ponerse en cero, derivando el expediente a un nuevo despacho.
La frialdad del «Téngase Presente»
El pasado 7 de junio de 2026, el propio Gastón Herlein envió una nota manuscrita desde su lugar de detención dirigida al tribunal, solicitando respuestas sobre su situación. La contestación judicial consistió en una resolución automatizada con la fórmula de práctica: «Téngase presente».
Para la familia de Herlein, este tipo de respuestas evidencia una falta de humanidad ante la urgencia del caso: «Significa que leyeron el reclamo de un inocente, lo archivaron y decidieron seguir estirando los plazos. Una justicia lenta e infundada no es justicia, es ensañamiento. Destruir la vida de un hombre y la de su familia sin pruebas contundentes es un delito institucional».
Ante este escenario complejo, que ya cuenta con un legajo activo bajo análisis, la familia de Gastón Herlein realizó un llamado público para que el nuevo despacho judicial asignado asuma la responsabilidad del expediente, pondere la presunta falta de elementos probatorios en la acusación y dicte de manera urgente la resolución de libertad correspondiente
