POLÍTICA

Pablo Ferreyra no asistirá a la comisión del Concejo Deliberante

El secretario de Hacienda y coordinador de Gabinete, Pablo Ferreyra, notificó formalmente que no concurrirá a la reunión de comisión del Concejo Deliberante, donde había sido convocado para brindar explicaciones sobre la cesantía de más de un centenar de trabajadores municipales.

La decisión del funcionario profundiza el clima de tensión institucional generado tras la última sesión ordinaria, cuando el oficialismo evidenció una fuerte fractura interna al acompañar el pedido de explicaciones. Si bien el PJ no logra avanzar formalmente en una interpelación, sí consiguió ventilar las profundas diferencias que existen entre ediles que responden a un sector del radicalismo y la gestión del intendente Francisco Azcué.

Una votación que expuso las diferencias dentro del oficialismo

El tratamiento del pedido de explicaciones marcó un hecho singular desde el inicio de la gestión de Azcué. Si bien el proyecto fue promovido originalmente por la oposición y votado por unanimidad, dos concejalas del oficialismo, Celeste Fuscado y Eliana Lagraña, no solo acompañaron la iniciativa en el recinto, sino que además fundamentaron su decisión de respaldar la convocatoria para que Ferreyra explicara los motivos de los despidos.

La postura adoptada por ambas edilas fue interpretada en distintos sectores políticos como una clara señal de las diferencias que surgieron dentro del radicalismo luego de las renuncias del entonces secretario de Gobierno, Luciano Dell’Olio, del subsecretario Lucas Fuscado y de otros funcionarios de líneas intermedias vinculados al sector que responde al diputado provincial Marcelo López.

El trasfondo del conflicto y la incertidumbre política

La ausencia de Ferreyra en la comisión legislativa se produce en medio de un escenario de creciente tensión entre el Ejecutivo y parte de su propia fuerza política, luego de que la salida de los funcionarios cercanos a Marcelo López dejara al descubierto las grietas que atraviesan al oficialismo. Mientras tanto, la desvinculación de más de cien trabajadores municipales continúa siendo uno de los temas que mayor preocupación genera tanto en el ámbito político como entre las organizaciones sindicales locales.

La decisión de no asistir a la comisión abre un nuevo interrogante sobre el futuro de este conflicto político interno y sobre el mecanismo que utilizará el Concejo Deliberante para avanzar con el tratamiento del pedido de explicaciones, dejando expuesto un escenario donde el oficialismo, por primera vez, exhibe públicamente diferencias que impactan de lleno en la relación entre el Ejecutivo y el cuerpo legislativo.

La defensa del ajuste y del ordenamiento fiscal

A pesar de haber decidido no asistir a la convocatoria de los concejales, Ferreyra ya había defendido públicamente las medidas adoptadas por el Ejecutivo, sosteniendo que forman parte de un proceso de ordenamiento de las cuentas municipales.

El funcionario afirmó que la actual administración recibió la menor cantidad de recursos de los últimos veinte años y, aun así, logró reducir la presión tributaria sobre distintos sectores productivos.

«Esta gestión administró la menor cantidad de recursos de los últimos 20 años y, sin embargo, logró bajar la presión fiscal a las pymes como ningún otro gobierno anterior. Eliminamos tasas distorsivas para la construcción y los alimentos y vamos a ejecutar una inversión histórica de 20.000 millones de pesos en obra pública con fondos 100% propios «, sostuvo en recientes declaraciones.

Asimismo, justificó la reducción de personal señalando que el municipio había alcanzado una estructura sobredimensionada durante las administraciones anteriores.  «Concordia llegó a tener más de 3.000 empleados; si se compara con cualquier municipio ordenado del país, tenemos cuatro o cinco veces más personal. Era un modelo de precarización que terminó perjudicando tanto a los trabajadores como a los vecinos «, expresó para concluir.

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