Si estuviéramos en su lugar, ¿quién nos ayudaría?”: la iniciativa solidaria de Cristian Acosta acompañando a quienes más lo necesitan
Desde hace semanas, un grupo de voluntarios sale a las calles de Concordia para acompañar a personas en situación de vulnerabilidad. A través de viandas, abrigo, cortes de pelo y contención, buscan tender una mano a quienes más lo necesitan. Despertar Entrerriano dialogó con Cristian Acosta, impulsor de la iniciativa “Misión de Rescate”, quien contó cómo nació el proyecto y cuál es el trabajo que realizan.
Lo que hoy se conoce como “Misión de Rescate» comenzó mucho antes de convertirse en un equipo organizado. Según relató Cristian Acosta, la idea nació como un deseo personal de ayudar a personas en situación de calle y a familias vulnerables, algo que llevaba años imaginando y que finalmente pudo concretar junto a integrantes de su iglesia, el Ministerio Profético Restaurando Vidas: “Este equipo nació hace mucho tiempo en mi corazón. No solamente formo parte de una iglesia cristiana evangélica, sino que es algo que me nació a mí. Hace tiempo quería trabajar ayudando a personas en las calles, pero no tenía las herramientas. Presenté el proyecto a los pastores de la iglesia, ellos lo aprobaron y hoy estamos logrando eso que tanto queríamos”, explicó.

Cada jueves, los integrantes del grupo recorren distintos puntos de la ciudad llevando viandas a personas en situación de calle y familias que atraviesan dificultades económicas. Sin embargo, Cristian remarca que el objetivo va mucho más allá de entregar comida: “Nosotros no solamente llevamos un plato de comida. También buscamos dar contención. Muchas veces hablamos con las personas, las escuchamos y tratamos de acompañarlas. Siempre digo que una vianda puede ayudar por unas horas, pero también queremos transmitir un mensaje de esperanza”, señaló.

Una iniciativa sostenida “a pulmón”
El trabajo se sostiene principalmente gracias al esfuerzo de quienes integran el grupo. Cristian explicó que no cuentan con una ayuda permanente y que, semana tras semana, son los propios voluntarios quienes reúnen los recursos necesarios para cocinar: “Nosotros hacemos todo a pulmón. Nos organizamos entre todos, decidimos qué comida vamos a preparar, juntamos el dinero y compramos los ingredientes. Después nos reunimos en una casa y cocinamos. También hemos recibido algunas donaciones de mercadería, que enseguida destinamos a quienes la necesitan”, comentó.
Además de los miembros de la iglesia, participan personas que no forman parte de ninguna congregación religiosa, pero que comparten el deseo de colaborar: “Esto está abierto para cualquiera que quiera ayudar. Tenemos grupos de hombres y mujeres trabajando juntos. Lo importante es tener ganas de acompañar”, sostuvo.

Más que una vianda: abrigo, cortes de pelo y acompañamiento
Con el paso de los meses, la propuesta fue ampliándose. Actualmente también cuentan con personas que colaboran cortando el pelo a quienes viven en la calle, entregan ropa y ayudan a gestionar lugares donde puedan pasar la noche: “Queremos que las personas recuperen parte de su dignidad. Tenemos barberos que colaboran cortando el pelo, conseguimos ropa y tratamos de acompañarlos para que puedan salir adelante. No es solamente entregar comida y seguir de largo”, explicó.
Según relató, muchas de las personas con las que se encuentran atraviesan problemas de consumo y situaciones complejas que requieren seguimiento y acompañamiento constante: “La mayoría de los casos que vemos están relacionados con las adicciones. Pero también encontramos familias enteras en situación de vulnerabilidad, personas que no tienen una cama donde dormir o que viven con muy pocos recursos. Son realidades que están ahí y que muchas veces no se ven”, afirmó.
Cristian recordó que antes de formar el equipo realizaba acciones solidarias por su cuenta, repartiendo café y tortas fritas. Con el tiempo comprendió que trabajar acompañado permitía llegar a más personas: “Yo arranqué solo, dando café y tortas fritas. Después se fue sumando gente y vimos que podíamos hacer mucho más. La unión hace la fuerza. Cuando trabajamos juntos llegamos a más personas y podemos generar un impacto más grande”, expresó.
A sus 27 años, asegura que gran parte de su motivación proviene de las experiencias que vivió a lo largo de su vida y de la empatía que siente hacia quienes atraviesan momentos difíciles: “Muchas veces me ha tocado donar ropa que yo mismo estaba usando porque veía una necesidad. Cuando mirás a una persona más allá de las apariencias, entendés que hay un corazón y una historia detrás. Eso es lo que me impulsa a seguir”, contó.
¿Cómo colaborar?
Aunque asegura que actualmente logran sostener las salidas semanales, Cristian señaló que toda colaboración es bienvenida, especialmente las donaciones de abrigo, ropa y alimentos no perecederos.
Las personas interesadas en colaborar o sumarse a las actividades pueden comunicarse con el grupo a través de la página de Facebook Misión de Rescate, donde comparten fotografías, novedades y las acciones que realizan semanalmente en distintos puntos de Concordia: “Todo lo que nace desde el corazón para ayudar a otro es bienvenido. Nosotros vamos a seguir trabajando porque creemos que siempre hay alguien que necesita una mano”, concluyó.
Tel: +54 9 3454 30-7962
Fuente: Despertar Entrerriano.
