El padre de los niños fallecidos en el incendio de La Bianca evoluciona favorablemente
Se trata de uno de los protagonistas del trágico incendio ocurrido el pasado martes, en una vivienda del barrio Dos Naciones. En el siniestro perdieron la vida dos menores de edad.
Vale recordar que el padre de los dos niños – de 6 y 5 años – debió ser trasladado al Hospital Delicia Concepción Masvernat, ya que tras intentar rescatar a sus hijos sufrió graves consecuencias.
El hombre – de 38 años – permaneció internado con quemaduras en las vías aéreas, su estado era reservado y se esperaba su evolución, bajo asistencia respiratoria mecánica.
Fuentes relacionadas a la investigación pudieron confirmar este lunes a Diario Río Uruguay que al hombre se le practicó una extubación. Es decir, el retiro del respirador y el tubo. Es un procedimiento médico crítico que solo debe ser realizado por un equipo de terapia intensiva. No es simplemente «quitar el tubo y ya», sino el paso final de un protocolo médico cuidadoso conocido como «destete» o weaning.
Para realizar esta práctica, el paciente debe haber resuelto o tener bajo control las causas por lo que fue asistido mecánicamente. En rigor, los profesionales reducen gradualmente la asistencia del ventilador y suspenden la sedación para que el paciente comience a respirar por sí mismo.
Los médicos evalúan cómo tolera el paciente respirar sin ayuda y si tiene la fuerza suficiente para mantener sus vías respiratorias protegidas. Así las cosas, y tras verificar que la respiración espontánea es estable, el equipo médico retira el tubo endotraqueal de manera segura.
De todas maneras, el tiempo que un paciente pasa conectado a un respirador puede afectar su cuerpo y mente durante algunos días o incluso semanas después de su retirada. Los síntomas comunes que experimentan los pacientes tras la retirada del respirador incluyen debilidad física y disfunción cognitiva.
Fuentes profesionales contaron a este medio que durante esta jornada de lunes, las autoridades del hospital Masvernat estaban a la espera de una cama, en una sala común, mientras el paciente seguía evolucionando favorablemente de las heridas.
