La app de un estudiante entrerriano que ya gestiona 400 mil aves en 11 granjas de todo el país
Gregorio Santolaya cursa el último año de la Tecnicatura Universitaria en Granja y Producción Avícola de UADER y desarrolló GranjaControl, una aplicación que permite gestionar distintos procesos de la actividad avícola. A pocos meses de su lanzamiento, la herramienta ya trabaja con 11 granjas, unas 400 mil aves y 50 variables productivas, además de haber llegado a establecimientos de distintas provincias.
Una aplicación creada por un estudiante entrerriano comenzó a ganar terreno dentro de una de las actividades productivas más importantes de la provincia.
Se trata de GranjaControl, una herramienta desarrollada por Gregorio Santolaya, estudiante avanzado de la Tecnicatura Universitaria en Granja y Producción Avícola que se dicta en el Instituto Tecnológico Universitario (ITU) de Crespo, dependiente de la Facultad de Ciencia y Tecnología de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (UADER).
La aplicación fue lanzada comercialmente en abril y, en pocos meses, alcanzó una escala que resulta llamativa: actualmente interviene en la gestión de 11 granjas, alrededor de 400 mil aves y 50 variables relacionadas con diferentes aspectos de la producción avícola.
Además, GranjaControl comenzó a ser utilizada por establecimientos de distintas provincias, entre ellas Mendoza, Río Negro y Tucumán.
Una herramienta nacida de conocer el trabajo desde adentro
El proyecto no surgió únicamente frente a una computadora. Antes de desarrollar la aplicación, Gregorio pasó varios años trabajando dentro de la industria avícola.
Nacido y criado en Federación, creció junto a sus tres hermanos y, después de intentar una carrera en Córdoba, regresó a Entre Ríos. Más adelante realizó estudios de programación de manera virtual y comenzó a trabajar como operario en diferentes empresas del sector, donde ocupó distintos puestos.
Ese recorrido le permitió conocer de primera mano las dificultades que aparecen durante el proceso productivo y detectar la falta de sistematización en diferentes áreas.
Nutrición, transporte, reproducción, cantidad de alimento, crecimiento de las aves, vacunación y seguimiento de distintas variables forman parte de una actividad en la que la información resulta fundamental para anticiparse a errores y tomar decisiones.
Con el tiempo, esa experiencia laboral comenzó a combinarse con su formación académica. Gregorio eligió continuar sus estudios en UADER y se radicó en Crespo, una de las sedes donde se dicta la carrera. De esa combinación entre conocimiento práctico, formación universitaria y programación surgió GranjaControl.
De una necesidad concreta a una herramienta que ya se comercializa
La aplicación permite centralizar información de las granjas y realizar un seguimiento de diferentes etapas del proceso productivo.
El crecimiento del proyecto despertó el interés de las autoridades de la Universidad. El rector Luciano Filipuzzi convocó a Gregorio a un encuentro en Paraná para conocer el desarrollo de la herramienta y analizar formas de acompañar institucionalmente su crecimiento. También participaron el decano de la Facultad de Ciencia y Tecnología, Juan Pablo Filipuzzi, y la secretaria Académica, Diana Grinóvero.
Como parte de ese acompañamiento, la Facultad otorgó a Gregorio una beca para cursar la Diplomatura en Inteligencia Artificial, una formación que puede aportar nuevas herramientas al desarrollo de su proyecto.
Tecnología, universidad y producción entrerriana
La experiencia también puso en evidencia el vínculo entre los conocimientos que los estudiantes adquieren durante su formación y las experiencias que traen de sus trabajos anteriores.
Gregorio destaca especialmente las Prácticas Educativas Territoriales (PET) como parte de su recorrido académico y la experiencia desarrollada en la sede de Basavilbaso. Mientras completa la carrera, además, integra la comisión que trabaja en el análisis y actualización del plan de estudios, participando activamente de cuestiones vinculadas con la formación de futuros profesionales del sector.
Su recorrido combina tres elementos que terminaron confluyendo en un mismo proyecto: experiencia dentro de la industria avícola, formación universitaria y desarrollo tecnológico.
Una historia que empezó en Federación
Detrás de los números de GranjaControl también hay una historia personal. Gregorio creció en Federación junto a sus hermanos y con una madre que sostuvo a la familia prácticamente sola. Después de probar otro camino profesional y regresar a Entre Ríos, encontró en la industria avícola una primera oportunidad laboral y, posteriormente, en la educación superior, una forma de ampliar sus posibilidades.
Hoy, mientras termina su carrera, su proyecto ya trascendió las aulas y comenzó a utilizarse en establecimientos de diferentes puntos del país. Según pudo conocer Despertar Entrerriano, Gregorio también se puso a disposición de la Universidad para compartir su experiencia con otros estudiantes y transmitirles que la formación puede convertirse en una herramienta concreta para abrir nuevas oportunidades.
