“Ser bicampeón nacional era un sueño que venía buscando hace mucho”: Dylan Lapuchesky volvió a hacer historia en el powerlifting
Con apenas dos años dentro del powerlifting, Dylan Lapuchesky volvió a subirse a lo más alto del podio y se consagró bicampeón nacional de la disciplina. El joven deportista no solo revalidó el título, sino que además logró romper dos récords: uno en peso muerto y otro en el total de levantamiento, repasó el camino que lo llevó hasta este presente, habló de los sacrificios que demanda el alto rendimiento y compartió los objetivos que ya lo impulsan a seguir creciendo.
Del debut a un nuevo título nacional
Para Dylan, volver a quedarse con el campeonato nacional representa mucho más que una medalla. Es la confirmación de un proceso que comenzó hace apenas dos años y que hoy lo encuentra entre los mejores del país: “La verdad ser bicampeón es un sueño cumplido. Era algo que estaba buscando hace mucho y estoy re feliz. Encima fui bicampeón con dos récords, uno en peso muerto y otro en el total, así que estoy muy contento”, expresó.
Su historia en el powerlifting comenzó en 2024, cuando empezó a entrenar junto a su coach y, poco tiempo después, llegó el momento de su debut en San Salvador. Aquella primera competencia terminó marcando un antes y un después: “Mis comienzos fueron en 2024. Empecé a entrenar con mi coach hasta que debuté en San Salvador y la verdad que fue una muy buena competencia. Este deporte me encanta porque siento que es lo mío. Me gusta levantar muchos kilos y creo que lo que más me enganchó fue que me fuera bien la primera vez”, recordó.

Sacrificios, disciplina y nuevos sueños
Detrás de cada levantamiento exitoso existe un trabajo silencioso que pocas veces se ve. Dylan reconoce que la preparación para este último campeonato estuvo atravesada por momentos de incertidumbre, aunque logró convertir esas dudas en motivación: “La preparación fue complicada porque tenía muchos pensamientos negativos y dudas sobre mis rivales, pero los supe manejar. Competir a este nivel implica muchos sacrificios: no salir de joda, comer bien, dormir bien y hasta dejar de lado algunas amistades y salidas por entrenar. Pero la verdad es que vale totalmente la pena”, aseguró.
El powerlifting es una disciplina de fuerza que reúne tres movimientos: sentadilla, banco plano y peso muerto. Cada competidor dispone de tres intentos por ejercicio y el ganador es quien consigue el mayor peso total levantado.

Para Dylan, más allá de la competencia, hay algo que lo mantiene motivado entrenamiento tras entrenamiento: “Lo que más me gusta de este deporte es que cada mes podés levantar más peso. Aunque entrenes medio mal o no entrenes tanto como quisieras, el esfuerzo siempre termina reflejándose en los kilos que levantás. Eso me encanta”, explicó.
Con el segundo título nacional ya en su haber, la mirada está puesta en nuevos desafíos. El próximo gran objetivo será el Campeonato Iberoamericano que se disputará en Córdoba, donde buscará medirse con los mejores exponentes de Latinoamérica: “Mi nueva meta es competir en el Iberoamericano y enfrentar a los mejores de Latinoamérica. Y, más a futuro, mi sueño es llegar a la IPF, que es la mayor federación de powerlifting”, concluyó.
Fuente: Despertar Entrerriano.
