Meolans compartió su experiencia en Concordia: “Yo soy un convencido de que antes de nadar rápido hay que aprender a nadar bien”
Hoy sábado se dio inicio a la clínica deportiva dictada por José Meolans, ex nadador olímpico argentino, en Concordia. La propuesta convocó a deportistas, entrenadores y público en general interesados en conocer de cerca la experiencia de uno de los máximos referentes de la natación nacional.
La actividad está dividida en dos instancias bien diferenciadas. Durante la mañana, Meolans brindó una charla centrada en su carrera deportiva, las vivencias en el alto rendimiento y los aprendizajes acumulados a lo largo de los años. Se trata de un espacio abierto al intercambio, en el que los asistentes pueden realizar preguntas y generar un diálogo directo con el ex atleta olímpico, abordando tanto aspectos deportivos como formativos.
Por la tarde, la clínica continúa con una jornada de entrenamiento en el agua. En esta etapa práctica, Meolans encabeza primero una clase básica, pensada para nadadores de todos los niveles, y luego una instancia de mayor intensidad destinada a quienes buscan profundizar el trabajo físico y técnico.

En diálogo, el ex nadador se refirió a cómo se prepara en lo personal para este tipo de encuentros: “Es contar experiencias. Yo creo que nadie hace algo distinto o la realidad de algún lugar no difiere mucho a la que hemos pasado. Hablo en plural porque me siento parte de una generación de nadadores que hemos podido llegar quizás a un Juego Olímpico, que es la máxima aspiración que tiene un atleta, pero que también nos hemos formado en lugares muy similares. Cuando hay una estructura que contenga y entrenadores capacitados, el camino se hace un poco más llano. Hay que estar convencido, tener el anhelo, las ganas, el esfuerzo, la dedicación y la constancia de pensar y desear poder llegar”.
Además, Meolans explicó cuáles son los principales fundamentos a trabajar en ambas partes de la clínica, haciendo hincapié en la técnica y la formación integral del nadador: “Las acciones dentro del agua tienen mucho que ver con la parte técnica. Yo soy un convencido de que antes de nadar rápido hay que aprender a nadar bien. Eso a veces demanda tiempo y uno siente que no se está exigiendo lo suficiente, pero es necesario porque hace a la base del nadador. A partir de ahí, la consistencia, la continuidad, la regularidad y, sobre todo, escuchar a la persona que está acompañando al borde de la pile, son las cosas que marcan la diferencia”.
