Boca le ganó a Estudiantes por la Liga Profesional
Pol Fernández, Marcos Rojo y Sebastián Villa anotaron los goles para el Xeneize, que con un mediocampo más poblado fue superior a su rival, que descontó a través de Jorge More.
Con una formación diseñada con más volantes (de buen pie) que en La Paternal, incluso con Oscar Romero como wing izquierdo dispuesto a cerrarse para sumarse al circuito, Boca consiguió dominar la pelota ante un rival que optó por esperar.
Siendo prolijo y paciente, rompiendo con Villa en velocidad o con el pasaje de los laterales, el Xeneize mostró un mejor semblante. Lastimó con el colombiano y abrió el marcador cuando un mediocampista pisó el área. A los 9 minutos, Vázquez recuperó una pelota con el cuerpo junto a un lateral y envió un centro preciso para la volea de Pol Fernández, quien firmó el 1-0.
En desventaja, el Pincha salió un poco más e intentó lastimar con Castro, Rollheiser y Piatti, más la potencia de Díaz. Pero le costó la elaboración. El choque entró en una meseta y se hizo muy cortado y peleado. El dueño de casa amagó con Villa nuevamente: un remate suyo fue rechazado por Andújar. Más tarde, Rojo estuvo a punto de estirar distancias en una pelota quieta.
Estudiantes gritó, pero la conquista resultó anulada. A los 37, Piatti infló la red con un lanzamiento cruzado, pero en el inicio de la jugada Castro estaba en posición adelantada.
El segundo tiempo mostró a Boca al control del partido, pero sin avasallar a su adversario para cerrar el score. La principal arma: la pelota quieta, aprovechando que a Estudiantes le faltaban Noguera y Rogel, sus dos torres (el primero entró después). A los 12′, tras un tiro libre que quedó corto, Marcos Rojo recogió el rebote en el borde del área y clavó la pelota en el ángulo. Y festejó el tanto (aunque mesuradamente) a pesar de su pasado glorioso en el León.
Y casi inmediatamente, Oscar Romero hizo la pausa y soltó el pase entre líneas para el pique de Villa. El colombiano voló y aprovechó la salida apresurada de Andújar y sacó una vaselina que se convirtió en el 3-0.
Estudiantes descontó con una especialidad de la casa: tres cabezazos en el área fueron gol. A los 30′, el paraguayo Morel empujó con la testa al arco desguarnecido para el 1-3 y encender la esperanza para la visita. Pudo haber anotado otro el “Pincha” y Boca también tuvo otras chances de contra, pero finalmente el partido terminó en goleada para el local.
