El Sanatorio Concordia reveló un déficit de $200 millones mensuales y cuestionó a PAMI por la falta de respuestas
En una reunión convocada por el Concejo Deliberante, marcada por la ausencia de las autoridades de PAMI, la conducción del Sanatorio Concordia presentó documentación que refleja un déficit mensual de 200 millones de pesos provocado por el desfasaje en los pagos de la obra social. Tras la rescisión del vínculo contractual, la Provincia debió activar un plan de derivación de emergencia hacia los hospitales Masvernat y Heras.
Este martes se llevó a cabo una reunión convocada por el Concejo Deliberante con autoridades del Sanatorio Concordia y PAMI, los cuales estos últimos no participaron. El objetivo de la misma estaba en abordar la crisis prestacional generada tras la finalización del vínculo entre las entidades. La exposición del ente prestador estuvo a cargo del Dr. Andrés Lemesoff, director del establecimiento, y Julio Lascurain, gerente general, quienes presentaron un expediente de unas 50 páginas con números, antecedentes y gestiones realizadas durante los últimos meses para dar cuenta de la inviabilidad financiera del acuerdo que afectaba directamente la operatividad de la institución.
En dialogo con Despertar Entrerriano, el referente del sanatorio afirmó que la documentación presentada ante los ediles aclara el atraso acumulado en los valores reconocidos por PAMI se encuentra entre el 125% y el 130%, una brecha que llegó a generar un déficit operativo superior a los $200 millones mensuales. Esta situación obligó a las autoridades del centro de salud a cortar el vínculo contractual tras más de dos años de desfasaje. De esta manera, la salida del sanatorio de la red de prestadores dejó desprotegidos y sin cobertura de internación en el lugar a unos 14.000 afiliados en la ciudad y la región.
La historia detrás de la decisión tomada
Según el doctor Lemesoff, el trasfondo del conflicto se remonta a una severa falta de actualización de los aranceles frente a la inflación reinante. Según explicó, «los aranceles de PAMI no han acompañado el IPC, que ha quedado muy por debajo». Asimismo, el profesional detalló las magras recomposiciones recibidas durante el corriente año: «Recién lo hizo en el mes de julio y agosto, un 1.9% cada mes, donde los sanatorios recién lo cobran a fines de septiembre y fines de octubre».
El deterioro económico no solo impactó en la infraestructura, sino también en los compromisos salariales y operativos del efector. Lemesoff remarcó que la dirección agotó previamente todas las vías de diálogo antes de tomar la determinación final: «Con el convenio vigente de PAMI ya habíamos empezado a tener problemas económicos y financieros; tuvimos que empezar a pagar los sueldos en cuotas en el mes de junio, y ese fue el punto límite donde se decidió mandar la carta documento para dejar el convenio».
Postura del gobierno provicial
Frente al cese del vínculo, el Ministro de Salud de Entre Ríos, Dr. Daniel Blanzaco, confirmó que el sistema público debió intervenir de urgencia para cubrir la demanda. «El problema principalmente es un problema local, porque el único efector privado que brindaba asistencia de internación rescindió el convenio. Obviamente que eso se absorbe en el sistema público porque no hay otro efector», explicó el funcionario provincial.
En ese sentido, la cartera sanitaria diseñó un esquema de derivación de acuerdo al nivel de complejidad de cada caso. Al respecto, el ministro Blanzaco detalló que «se armó un diagrama de flujo: las cosas de baja complejidad que pueda atender el Hospital Felipe Heras las va a atender, y lo que requiera alta complejidad lo va a atender en principio el Hospital Masvernat».
Impacto en la atención del servicio de salud local
La abrupta interrupción del servicio repercutió drásticamente en el volumen de atención que absorbía la sanidad privada en Concordia. Lemesoff precisó que «la prestación histórica siempre fueron 40 consultas de guardia por día, entre 300 y 400 internaciones por mes, 50 cirugías de urgencia y oncológicas, y otras 50 o 60 cirugías programadas». No obstante, advirtió que «a partir del mes de mayo tuvimos que empezar a tomar medidas para equilibrar la balanza y hubo ciertas restricciones tanto en la guardia como en las cirugías programadas para poder seguir».
Por último, el director del Sanatorio Concordia criticó la inacción del organismo nacional para brindar respuestas alternativas, el cual afirmó que «el sanatorio avisó con tiempo, agotó todas las instancias posibles hasta último momento para no llegar a esta etapa del conflicto, y si bien el sanatorio pidió dejar sin efecto el convenio, evidentemente PAMI en 70 días no organizó ningún plan B para con los afiliados», concluyó Lemesoff.
