La NASA presentó su plan para colonizar la Luna: así será la base permanente que costará US$ 20.000 millones
Moon Base tendrá módulos habitables, vehículos de exploración y capacidad para alojar astronautas durante meses. El proyecto se desarrollará en tres fases y la presencia humana comenzará antes de 2030.
La NASA presentó esta semana su proyecto más ambicioso hasta la fecha: un plan para conquistar la Luna y construir una base con presencia humana continua en nuestro satélite natural para antes de 2030.
Con una inversión de 20.000 millones de dólares a ejecutar en siete años, la agencia reveló en Washington D. C. una hoja de ruta en tres fases que culminará con una estación espacial funcional en el polo sur lunar, capaz de alojar astronautas durante meses. El proyecto tiene nombre propio: Moon Base.
El anuncio lo realizó Jared Isaacman, administrador de la NASA, durante el evento Ignition, y responde directamente a la nueva Política Espacial Nacional impulsada por el presidente Donald Trump, que fijó el regreso tripulado a la Luna para antes de que termine su mandato en 2028.
Pero volver a pisar el suelo lunar es solo el inicio: lo que la agencia tiene en mente va mucho más lejos. “El objetivo no es llegar, sino quedarse”, sintetizó Isaacman. Y el plan lo demuestra.
Tres fases para pasar de expedición a colonia
La arquitectura de Moon Base es modular e incremental. Cada etapa se construye sobre la anterior para, así, ajustar tecnologías y aprender en tiempo real sin comprometer el proyecto completo. Estas serán las fases del proyecto:
Fase 1 – Construir, probar, aprender
Ya está en marcha. La NASA anunció a principios de mes que abandonó el modelo de lanzamientos esporádicos para adoptar un enfoque de misiones regulares apoyado en los programas CLPS (Commercial Lunar Payload Services o Servicios de carga útil lunar comercial) y LTV (Lunar Terrain Vehicle o Vehículo para el terreno lunar).
El objetivo es acelerar el ritmo de envíos a la Luna para establecer redes de comunicación, navegación y sistemas de exploración científica de forma sostenida. La misión Artemis II, que llevará cuatro astronautas a la órbita lunar por primera vez en más de cincuenta años, forma parte de esta etapa y servirá como ensayo general para los pasos siguientes.
Fase 2 – Infraestructura temprana
El siguiente paso es la instalación de hábitats semihabitables, paneles solares, pequeños reactores nucleares y sistemas logísticos regulares para astronautas. Aquí cobrarán protagonismo los socios internacionales: la Agencia Espacial Japonesa (JAXA) aportará un rover presurizado para exploración y construcción, mientras que la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Espacial Canadiense (CSA) aportarán sistemas de movilidad y soporte vital.
En esta etapa, las operaciones en la superficie lunar empezarán a volverse predecibles y recurrentes.
Fase 3 – Presencia humana de Larga Duración

El salto definitivo. Sistemas de alunizaje con alta capacidad de carga permitirán enviar infraestructura pesada. La ASI italiana entrega hábitats multipropósito y la CSA incorpora su vehículo lunar utilitario. Es el momento en que Moon Base dejará de ser una serie de expediciones para convertirse en una base permanente, comparable en funcionamiento, aunque no en escala, a la Estación Espacial Internacional.
A partir de la misión Artemis VI, la NASA prevé realizar vuelos tripulados cada seis meses, con al menos dos empresas privadas involucradas en el desarrollo de módulos de aterrizaje para garantizar flexibilidad operativa y reducir riesgos ante posibles retrasos técnicos.
Así será Moon Base por dentro: módulos, vehículos y vida cotidiana en el polo sur lunar
Cuando la tercera fase esté completa, Moon Base se ubicará en el polo sur de la Luna, una región elegida estratégicamente por la presencia de hielo en sus cráteres, un recurso que los astronautas investigarán para convertirlo en agua potable, oxígeno y combustible de forma local.
El corazón de la base será un módulo presurizado fijo que tendrá una doble función: servirá como sistema de alunizaje y como vivienda permanente, con sistemas de soporte vital integrados. El diseño original contempla espacio para cuatro astronautas, aunque una versión alternativa apunta a aumentar esa capacidad.
Dos módulos habitables serán los protagonistas de la infraestructura: el módulo HALO (Habitation and Logistics Outpost), construido por Northrop Grumman y Thales Alenia Space, completó su fase de soldadura en 2024 y superó pruebas de presión y resistencia. Funciona como núcleo logístico y de vida cotidiana, con múltiples puertos de acoplamiento que permiten la llegada de vehículos visitantes y la integración de nuevos equipos científicos.
El Lunar I-Hab, desarrollado por la ESA y fabricado por Thales Alenia Space en Turín, pesa 10 toneladas y ofrece 10 metros cúbicos de espacio habitable, el equivalente al interior de una motorhome mediana. Está diseñado para que los astronautas duerman, trabajen, se alimenten y realicen experimentos tanto en su interior como en el exterior. Mientras, la JAXA será la encargada del desarrollo de los sistemas de soporte vital y baterías, y la CSA aporta el brazo robótico Canadarm3, capaz de asistir en tareas de ensamblaje y mantenimiento externo.
Para moverse por la superficie, los astronautas dispondrán de dos vehículos lunares abiertos que requieren traje espacial. La rutina diaria incluirá el mantenimiento de los sistemas de energía, aire y agua; salidas al exterior para experimentos y prospección; y ejercicio físico obligatorio para compensar los efectos de la baja gravedad lunar sobre el organismo.
Entre los experimentos prioritarios figura la investigación del hielo lunar para producción de recursos in situ y el desarrollo de tecnologías que luego se trasladarán a Marte: sistemas de soporte de vida regenerativos, reciclaje total de residuos, impresión 3D y construcción con regolito, el material que compone el suelo lunar.
Las misiones a la base se realizarán con relevos continuos para que la presencia sea permanente, aunque cada estadía individual sea acotada. La reutilización de componentes en cohetes y naves reducirá los costos de cada misión.
