POLICIALESREGIONALES

¿Qué pasó realmente en Calabacilla?: operativo policial, acusaciones de «apriete» político y versiones cruzadas en torno a Jorge Valdéz

Dos patrulleros interceptaron al periodista y referente político cuando entregaba alimentos a un vecino. Mientras la Jefatura emitió un parte describiendo la acción como un “importante operativo preventivo” por llamados de alerta, Valdés denunció públicamente una maniobra de persecución enviada por el intendente Javier Goldín. Los llamativos detalles de un procedimiento que enciende la polémica en el sur del departamento.

Un confuso episodio registrado este fin de semana en la localidad de Calabacilla, jurisdicción del municipio de Estancia Grande, abrió una profunda polémica que mezcla la seguridad pública con los intereses de la política local. El hecho tuvo como protagonista al conocido periodista, propietario de una emisora radial concordiense y activo militante político, Jorge Valdés, quien fue interceptado y requisado por un fuerte despliegue policial en plena vía pública.

La situación quedó registrada por una cámara de seguridad de la zona, cuyas imágenes exponen el momento exacto en que dos unidades patrulleras de la Policía de Concordia cercan a Valdéz mientras este se encontraba dialogando en el portón de una vivienda particular. En el material audiovisual se observa cómo los efectivos proceden a realizarle un palpado de armas reglamentario y le exigen de forma taxativa la documentación del rodado en el que se trasladaba.

La versión oficial: «Movimientos sospechosos» y prevención

A las pocas horas del incidente, las autoridades policiales dieron a conocer un informe de prensa en el que calificaron el procedimiento como un «importante operativo preventivo». Según la gacetilla institucional, la intervención se originó a partir de llamados telefónicos de presuntos habitantes de Calabacilla, quienes alertaron sobre la presencia «inusual» de un automóvil negro que recorría distintos sectores de la planta urbana, despertando sospechas.

El parte de la fuerza policial remarcó la «rápida intervención de forma eficiente» para identificar al conductor (a quien identificaron textualmente como Jorge Valdez) y llevar tranquilidad a la región. Asimismo, la comunicación oficial incluyó declaraciones de supuestos vecinos que «destacaron el profesionalismo y la eficacia demostrada por los efectivos», enmarcando el hecho dentro de las recorridas conjuntas que se vienen realizando con Gendarmería Nacional.

El duro descargo de Valdés: «¿Para quién trabaja la Policía?»

La respuesta del referente político no se hizo esperar. Utilizando su cuenta personal de la red social Facebook, Jorge Valdés lanzó un durísimo descargo donde desmintió rotundamente estar realizando maniobras delictivas o de «merodeo» y apuntó de manera directa contra el intendente de Estancia Grande, Javier Goldín, con quien mantiene un histórico y feroz enfrentamiento en el plano político. Cabe destacar que Valdés camina activamente la zona debido a sus firmes pretensiones de presentarse como candidato a intendente de dicha localidad.

«¡Show, show y circo en Estancia Grande!», fustigó Valdés. “Llegué, paré y bajé la comida que le llevaba a la gente, como hago todos los fines de semana. La policía saca fotos y, hablando en potencial, se la manda al mandamás, y el mandamás la hace subir en el medio que le pertenece. A la vista está quién los manda. ¿Actúan o obedecen órdenes del poder político?”, disparó con indignación el comunicador, acusando a la fuerza de prestarse a una maniobra de amedrentamiento y «apriete» digital.

Los cabos sueltos que dejan dudas

Tras analizar los informes de ambas partes y contrastar los datos fácticos del suceso, quedan flotando en el aire varios interrogantes institucionales que la Jefatura Departamental debería aclarar para echar luz sobre el procedimiento, por eso cabe preguntarse si era operativamente necesario movilizar desde la ciudad de Concordia e involucrar a dos patrulleros completos solo para identificar a un ciudadano que se encontraba estacionado conversando pacíficamente con un vecino en la puerta de una casa.

Pero por otro lado a Jorge Valdés lo conocen perfectamente en Calabacilla y en todo el ejido de Estancia Grande. Es un hombre público de los medios y un actor político que camina la zona diariamente, por lo que la teoría de un «desconocido sospechoso» pierde sustento vecinal.

Sin ocultamientos: El vehículo en el que se trasladaba el dirigente es un Volkswagen Bora que no posee vidrios polarizados. Cualquier persona o funcionario podía identificar a simple vista quién conducía y qué llevaba en el interior del habitáculo sin necesidad de montar un operativo de semejante magnitud.

El hecho deja en evidencia cómo la delgada línea entre la prevención del delito y las disputas por el territorio político puede generar situaciones de extrema tensión, donde el uso de los recursos del Estado termina quedando bajo la lupa de la opinión pública.

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