A 39 años de la histórica visita de Juan Pablo II a Entre Ríos
Este 9 de abril se cumple un nuevo aniversario de un hecho único para la provincia: la llegada del papa Juan Pablo II a Paraná en 1987, en lo que fue la primera y única vez que un Sumo Pontífice visitó suelo entrerriano.
El 9 de abril de 1987 quedó marcado como un día trascendental para Entre Ríos. En el marco de su segunda visita a la Argentina, el papa Juan Pablo II arribó a la ciudad de Paraná, donde fue recibido por una multitud que colmó los espacios preparados para la ocasión.
La actividad central se desarrolló en el aeropuerto local, donde el pontífice encabezó una misa multitudinaria ante decenas de miles de fieles que llegaron desde distintos puntos de la provincia y la región. La convocatoria convirtió al evento en uno de los más importantes de la historia entrerriana.
Durante su mensaje, el Papa hizo hincapié en el valor de la familia, la fe y el trabajo, con referencias también al proceso histórico de inmigración que dio identidad a la provincia.

Un año después, frente a Concordia, sobre el río Uruguay
Un año más tarde, en 1988, la presencia del pontífice volvería a sentirse con fuerza en la región, aunque esta vez sin cruzar a territorio entrerriano. Durante su visita a la ciudad de Salto, en la República Oriental del Uruguay, Juan Pablo II celebró una misa multitudinaria a orillas del río Uruguay, justo frente a la ciudad de Concordia.
La cercanía entre ambas ciudades permitió que miles de concordienses se acercaran a la costanera argentina para seguir la ceremonia desde la otra margen. Así, mientras el acto se desarrollaba en territorio uruguayo, la costa de Concordia también se colmó de fieles que buscaban ver al Papa, aunque fuera a la distancia.
La escena dejó una postal única: dos ciudades, separadas por el río pero unidas por un mismo acontecimiento, compartiendo en simultáneo la presencia del líder de la Iglesia Católica.
Una visita que no se repitió
La de 1987 fue la primera y, hasta el momento, única vez que un Papa visitó la provincia de Entre Ríos. A casi cuatro décadas de aquel día, el paso de Juan Pablo II por Paraná continúa siendo recordado como uno de los acontecimientos más convocantes y significativos de la historia local.
Su figura, tanto en suelo entrerriano como luego en la vecina orilla del río Uruguay, dejó una huella imborrable en toda la región del litoral.
