“Es el único club que tenemos en el pueblo y queremos que esté abierto para todos”: la nueva comisión directiva de Alberdi de La Criolla
Con una nueva comisión directiva al frente, el Club Juan Bautista Alberdi inicia una etapa renovada con la mirada puesta en un 2026 de crecimiento, no solo en lo deportivo sino también en lo institucional. La institución, la única del pueblo de La Criolla, busca consolidarse como un espacio de contención, encuentro y proyección para toda la comunidad.
La flamante comisión es encabezada por Marcelo Godoy como presidente, acompañado por Marina Schiro en la vicepresidencia. En los cargos administrativos fueron designados Antonio Panozzo como secretario y Carla Amarillo como tesorera. Además, la comisión se completa con Federico Godoy como protesorero; Adrián Heis y Alba Pereyra como vocales titulares; Nicolás Sotelo y Guillermo Saravia como vocales suplentes; Sergio Schiro como revisor de cuentas y Luis Gómez como revisor de cuentas suplente.

En diálogo con Despertar Entrerriano, el propio Godoy contó cómo encontró la institución tras asumir en febrero: “Es el único club que tenemos en el pueblo y está ordenado en papeles, gracias a Dios. Estamos al día, sin ningún tipo de apercibimiento. El mandato nuestro debía comenzar en diciembre, pero se extendió un poco por cuestiones administrativas. No hubo otra lista interesada cuando se llamó a elecciones y, tras algunas reuniones, me propusieron asumir. Antes de hacerlo arreglamos algunos puntos porque uno tiene que estar seguro antes de aceptar, y por el momento se va cumpliendo”.
El presidente destacó el fuerte sentido de pertenencia que genera Alberdi en la comunidad. Actualmente, el club cuenta con alrededor de 200 jugadores únicamente en la disciplina fútbol, desde los cuatro años hasta la primera división: “El club es mucho para la comunidad. Los ascensos de 2016 y 2023 fueron claros ejemplos de unión. Recuerdo gente abrazándose en la calle con vecinos con los que quizá durante el año apenas se saludaban. El club une, el fútbol une”, remarcó.

En ese sentido, Godoy señaló que uno de los objetivos a futuro es sumar nuevas disciplinas, aunque hoy el foco principal continúa siendo el fútbol: “Queremos que el club esté abierto siempre, no solo cuando hay actividad. Que la gente pueda ir a tomar unos mates, compartir. La idea es abrir las puertas a todos, no solo a quienes integran la comisión”.
Con el inicio de una nueva temporada de la Liga Concordiense a la vuelta de la esquina, el plantel de primera división ya trabaja bajo las órdenes de los hermanos Burruchaga: Mario como director técnico y Eduardo “Gato” Burruchaga como ayudante de campo, roles que este año intercambiaron respecto a la temporada anterior. En la preparación física estará el profesor Legarreta.
Además, se reforzó el trabajo en inferiores con entrenadores y profesores en las categorías Sub-13, Sub-15, Sub-17 y reserva. En total, entre utileros, personal de logística, mantenimiento de cancha y cuerpo técnico, unas 13 o 14 personas trabajan activamente, recibiendo una ayuda económica como reconocimiento a su labor.

En cuanto a infraestructura, la comisión apunta a mejoras progresivas. Entre los proyectos figuran la incorporación de riego artificial, el acondicionamiento de vestuarios y el avance en una cancha auxiliar dentro del complejo municipal. También se habilitó un kiosco dentro del club, pensado tanto como un servicio para los chicos como una fuente de ingresos para la institución: “El jugador puede andar bien en lo deportivo, pero si no le brindás un espacio cómodo, con vestuarios en condiciones y un gimnasio adecuado, a la larga no sirve. Por eso tratamos de acompañar el crecimiento deportivo con infraestructura”, explicó el presidente, quien también valoró el acompañamiento constante del municipio al deporte local.
En el plano personal, Godoy definió su rol como “un desafío lindo e importante”. Con 42 años y una larga trayectoria vinculada a la escuelita de fútbol, de la cual fue uno de sus creadores, asegura que asume la responsabilidad con compromiso y el respaldo de su familia: “Mostrar lo que se hace, aunque sea arreglar un tejido o construir una pieza para utilería, es la manera de que la gente vea que se trabaja y se acerque”, sostuvo.
Por último, dejó un mensaje claro para los hinchas y vecinos de La Criolla: “El apoyo no es solamente económico. Es acompañar, estar, acercar ideas. Las puertas del club siempre van a estar abiertas. Hay quienes quieren integrar una comisión y otros prefieren colaborar desde afuera, y ambos son igual de importantes. Ojalá tengamos un 2026 bueno para todos y la fuerza para estar en el día a día”.
Con unión, trabajo y apertura a la comunidad, el Club Juan Bautista Alberdi se prepara para escribir un nuevo capítulo en su historia, reafirmando su lugar como corazón social y deportivo de La Criolla.
