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UNER realizará el segundo Festival del Agua y abrirá a la comunidad el trabajo científico sobre la calidad de ríos, arroyos y lagunas

En el marco del Día Mundial del Agua, la Facultad de Ciencias de la Alimentación de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER) realizará la segunda edición del Festival del Agua, una propuesta abierta a toda la comunidad que busca visibilizar la importancia de este recurso y el trabajo científico que se realiza en la región para estudiarlo y cuidarlo.

Desde investigaciones sobre la calidad del río Uruguay y los arroyos hasta el monitoreo de microorganismos que indican contaminación, el evento busca acercar la ciencia a la sociedad. Los especialistas y organizadores para conocer cómo se estudia el agua en la región y de qué manera esos conocimientos se transforman en herramientas de concientización.

El encuentro se realizará el viernes 27 de marzo, de 9 a 12.30, en la plaza 25 de Mayo, con stands, actividades científicas, charlas, experimentos y propuestas artísticas pensadas especialmente para estudiantes y público en general.

Ciencia para entender qué pasa con el agua

Uno de los investigadores que participará del festival es Martín Novoa, licenciado y doctor en Ciencias Biológicas, profesor de la Facultad de Ciencias de la Alimentación e integrante del Laboratorio LAFCA, además de director del Grupo de Investigación y Servicios en Agua y Efluentes (GISAE). Desde hace más de dos décadas trabaja en el estudio de los ecosistemas de agua dulce. “Me especializo en limnología, que es el estudio de los ecosistemas acuáticos continentales, es decir, ríos, lagos, lagunas o arroyos. Hace más de veinte años que investigo la calidad del agua y hace diez que trabajo en la Facultad de Ciencias de la Alimentación de la UNER y formo parte de distintos proyectos de investigación vinculados al agua”, explicó.

Uno de los métodos que utilizan para analizar la calidad del agua se basa en microorganismos microscópicos que funcionan como bioindicadores naturales. “Nosotros estudiamos un grupo de microalgas que se llaman diatomeas. Estas microalgas viven en el agua y su presencia o ausencia nos permite saber en qué estado está un río o un arroyo. Hay especies que viven en aguas muy limpias, otras que toleran cierto nivel de contaminación y otras que aparecen cuando el agua está muy impactada”, señaló.

El proceso comienza con la toma de muestras en distintos puntos de un río o arroyo, que luego son analizadas en laboratorio mediante microscopio. “Identificamos qué especies están presentes, analizamos su abundancia y con esa información aplicamos índices matemáticos que nos permiten transformar todo eso en un valor numérico que indica si el agua está en buenas condiciones, moderadamente contaminada o muy contaminada”, explicó. Desde 2016 el equipo viene realizando monitoreos continuos en el río Uruguay, especialmente en la zona de Concordia y Salto. “Hemos tomado muestras desde el lago de Salto Grande hasta la zona de Benito Legerén. Lo ideal es hacer monitoreos continuos porque los ríos cambian constantemente y están sometidos a distintos impactos”, detalló.

El fenómeno del “verdín” y los riesgos para la salud

Otra de las líneas de investigación se centra en las floraciones de cianobacterias, conocidas popularmente como “verdín”, un fenómeno que suele aparecer en verano en el lago de Salto Grande. “Ese verdín está producido por otro grupo de microorganismos llamados cianobacterias. Se reproducen en grandes cantidades cuando se dan ciertas condiciones ambientales, como altas temperaturas o exceso de nutrientes en el agua. El problema es que algunas pueden producir toxinas que afectan la salud”, explicó Novoa.

Según el investigador, el estudio de estas floraciones permite entender por qué aparecen y cómo actuar cuando ocurren. “Trabajamos también con el municipio y con los guardavidas para explicar cuáles son los riesgos cuando aparecen estas floraciones y qué medidas tomar para evitar problemas en la población”, agregó.

Incluso, recordó que el año pasado el fenómeno tomó gran visibilidad cuando se difundieron imágenes de carpinchos cubiertos de verdín. “Fue un evento tan fuerte que generó preocupación y despertó interés en muchos medios. Eso permitió que se hablara mucho más del tema y de la importancia de cuidar nuestros cuerpos de agua”, indicó.

Investigación, educación y comunidad

Además del trabajo en ríos y lagos, investigadores de la facultad también participan en estudios sobre arroyos dentro del Parque Nacional El Palmar, uno de los humedales más importantes de la región. “Estamos trabajando junto a investigadores de otras universidades y con la Administración de Parques Nacionales estudiando la calidad del agua de los arroyos que atraviesan el parque. Allí utilizamos distintos bioindicadores, como microalgas o macroinvertebrados, para evaluar el estado ambiental”, explicó.

Estos estudios permiten comparar ecosistemas más protegidos con otros que reciben mayor impacto humano. “Incluso dentro de un parque nacional hay influencias externas porque los arroyos no nacen allí. Por eso es importante estudiar todo el sistema”, añadió.

Sin embargo, para los investigadores el trabajo científico no termina en el laboratorio. La comunicación con la comunidad es una parte central de la tarea. “Los científicos solemos comunicar nuestros resultados en papers o congresos, pero eso queda entre especialistas. En temas como el agua es fundamental que la información llegue a la sociedad. Por eso damos charlas en escuelas, participamos en eventos, hablamos con los medios y organizamos actividades como el Festival del Agua”, señaló Novoa.

Un festival para acercar la ciencia a la comunidad

La iniciativa del festival surge desde la Facultad de Ciencias de la Alimentación como una forma de conmemorar el Día Mundial del Agua y ampliar la difusión del trabajo científico. Romina Basigalupo, secretaria de Extensión Universitaria de la facultad, explicó que el objetivo principal es generar conciencia sobre la importancia de este recurso. “El objetivo es visibilizar y concientizar sobre la importancia del agua en nuestras vidas. Es un recurso esencial y también un derecho fundamental, por eso desde lo científico, lo educativo y lo cultural queremos compartir conocimiento y generar reflexión en la comunidad”, sostuvo.

El primer festival se realizó el año pasado en la Costanera de Concordia y superó las expectativas de los organizadores. “Fue una experiencia muy linda. Mucha gente se acercó, algunos porque sabían del evento y otros porque estaban paseando. Hubo stands, charlas, música y mucha participación”, recordó.

Para esta segunda edición se decidió priorizar la participación de estudiantes secundarios y fortalecer el vínculo con las escuelas. “Se sumó a la organización la Dirección Departamental de Escuelas para facilitar que estudiantes y docentes puedan recorrer los stands y participar de las actividades. Creemos que los jóvenes tienen un rol clave porque en pocos años van a estar tomando decisiones que afectan al ambiente”, explicó.

El festival contará con stands interactivos de distintos laboratorios, charlas de investigadores, experimentos científicos, proyección de material audiovisual y propuestas artísticas. “Invitamos a toda la comunidad a acercarse el viernes 27 de marzo de 9 a 12.30 a la plaza 25 de Mayo para participar del segundo Festival del Agua. Habrá actividades científicas, espacios lúdicos, charlas, experimentos y propuestas culturales para todas las edades. Es un evento abierto y gratuito pensado para aprender, reflexionar y valorar un recurso esencial para la vida”, concluyó Basigalupo.

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