A 60 días del episodio ambiental, vecinos de Las Tejas volvieron a manifestarse frente a Egger
Al cumplirse 60 días del episodio ambiental registrado el pasado 25 de diciembre, vecinos autoconvocados del barrio Las Tejas volvieron a manifestarse frente a la planta industrial de Egger en Concordia. La protesta, de carácter pacífico y simbólico, reactivó un reclamo que —según sostienen— se intensificó tras la implementación de un nuevo ciclón en la fábrica.
La concentración se desarrolló durante la noche del miércoles sin cortes de tránsito ni incidentes. Frente al predio industrial, los vecinos desplegaron una bandera con la consigna “Aire puro, basta de contaminar” y llevaron una torta para marcar, en tono irónico, el “cumple mes” número dos de lo que en su momento fue definido públicamente como un “evento extraordinario”.

Desde el grupo Vecinos Autoconvocados Las Tejas aseguran que la caída de partículas en la zona no es nueva, pero que desde diciembre la situación se volvió más frecuente e intensa. “Siempre hubo presencia de polvo, pero en estos dos meses se volvió parte de lo cotidiano”, expresaron.
En un comunicado difundido a la comunidad, los vecinos señalaron que Concordia atraviesa una problemática ambiental concreta y con un responsable identificado. Aseguran que conviven con una “lluvia constante de desechos de madera” que afecta la calidad del aire y remarcan que no se trata de un hecho aislado sino de una exposición sostenida a material particulado.
También cuestionaron expresiones previas de la empresa respecto a que se trataría de “molestias visuales” y advirtieron sobre los posibles riesgos para la salud respiratoria, especialmente en niños y adultos mayores. En ese sentido, reclamaron la intervención activa de la Secretaría de Ambiente de Entre Ríos y de la Municipalidad de Concordia, solicitando controles efectivos, sanciones si correspondieran y la publicación de informes de calidad de aire.
Los manifestantes aclararon que su planteo no está dirigido contra las fuentes laborales, sino que apunta a garantizar el derecho a un ambiente sano. Exigen información pública clara y un plan de mitigación concreto que evite la dispersión de partículas en los barrios aledaños.
Finalmente, adelantaron que esta fue la primera de una serie de acciones pacíficas que continuarán realizando hasta obtener respuestas y soluciones de fondo.


