Ramiro Reiss: el empresariado entrerriano mira 2026 con “moderado optimismo”
El presidente del Consejo Económico de Entre Ríos, Ramiro Reiss, aseguró que el empresariado provincial observa el 2026 con “moderado optimismo”, aunque advirtió que será “un año muy desafiante” y condicionado por variables macroeconómicas clave.
En declaraciones al programa Lo Que Queda del Día, que se emite por Oíd Mortales Radio de Concordia, Reiss sostuvo que la mayoría de los empresarios con los que mantiene diálogo considera que el año próximo podría ser levemente mejor que el anterior, siempre que se consoliden ciertos factores.
Entre ellos, mencionó la continuidad del proceso de desinflación, la consolidación del superávit fiscal, la acumulación de reservas y una baja sostenida del riesgo país. “Eso permitiría que bajen las tasas de interés, que las empresas puedan financiar inversiones a menor costo y que el consumidor acceda a créditos más razonables para que la economía vuelva a tomar impulso”, explicó.
Un 2025 con rentabilidad en caída
Reiss recordó que el año pasado estuvo marcado por una actividad retraída, fuerte competencia y alto costo financiero, lo que generó una pérdida significativa de rentabilidad en la mayoría de los sectores, con niveles que en algunos casos consideró “no sustentables” en Entre Ríos.
A nivel nacional, destacó que rubros como energía y minería traccionaron la actividad, aunque señaló que ese impulso no impacta directamente en la provincia. En cambio, remarcó el rol del campo entrerriano, que tuvo buenos rendimientos productivos —aunque no necesariamente grandes resultados económicos— y movilizó inversión en contratistas, siembra, cosecha y transporte, generando un efecto derrame en la economía local.
No obstante, advirtió que no ve al consumo como motor inmediato del crecimiento. “Hasta que las tasas no bajen un poco más, es difícil”, sostuvo.
Más actividad, pero con márgenes ajustados
En su propio rubro, la venta de vehículos, indicó que el año pasado el crecimiento fue del 48% a nivel país y superior al 50% en Entre Ríos. En enero, mientras el mercado nacional cayó un 5%, la provincia mostró una suba del 1,5%. Las terminales proyectan para este año un crecimiento de entre 5% y 10%.
Sin embargo, aclaró que mayor actividad no necesariamente implica mejores resultados para el empresariado. “Hay tanta competencia y apertura económica que obliga a resignar márgenes, incluso a trabajar al costo o a quebranto para poder sostenerse”, afirmó.
El peso del empleo público y la estructura provincial
Reiss señaló que uno de los principales condicionantes para la recuperación del consumo en Entre Ríos es la alta dependencia del empleo público y la pérdida de poder adquisitivo del sector frente a la inflación.
En ese sentido, planteó que la provincia tiene una proporción de empleados públicos por habitante mayor que otras jurisdicciones de la Región Centro y consideró que esa estructura limita la capacidad de mejorar salarios y reducir impuestos.
“Si la provincia pudiera ser más eficiente y tener la cantidad de empleados que realmente necesita, podría pagar mejores sueldos sin aumentar el presupuesto”, indicó, aunque reconoció que el déficit de la Caja de Jubilaciones y la rigidez del esquema laboral dificultan cambios estructurales.
Modernización laboral y litigiosidad
El dirigente empresarial consideró clave generar condiciones para que el sector privado invierta y cree empleo, promoviendo una transición hacia un esquema donde el empleo privado tenga mayor peso en la economía provincial.
En ese marco, destacó la importancia de la modernización de la legislación laboral y cuestionó la alta judicialización en Entre Ríos. “Muchas veces hay criterios del siglo pasado que no permiten cambiar esta estructura que nos tiene empantanados y no deja explotar todo el potencial de la provincia”, expresó.
Respecto a la estabilidad constitucional del empleo público, opinó que hoy resulta difícil modificarla por la falta de madurez política que garantice que no haya persecuciones ante cambios de gobierno. No obstante, consideró que deberían agilizarse los mecanismos para desvincular a quienes incumplen sus funciones.
“La estabilidad no puede estar para sostener a quienes se abusan y no trabajan”, concluyó, al tiempo que llamó a un cambio conjunto desde la Justicia, los sindicatos y los propios trabajadores.
Para Reiss, el desafío central de Entre Ríos pasa por crear un círculo virtuoso donde más inversión privada genere empleo de calidad, mayores salarios y, en consecuencia, más consumo y desarrollo sostenible.
