ECONOMIA

Se postergó hasta diciembre el aumento de impuestos a los combustibles

El Gobierno nacional prorrogó hasta diciembre la aplicación de incrementos pendientes en los impuestos a las naftas y al gasoil, mediante un decreto publicado oficialmente.

El Gobierno nacional postergó hasta el 1º de diciembre de 2026 la aplicación de incrementos pendientes en los impuestos a los combustibles, mediante el Decreto 1305/2026, publicado este viernes en el Boletín Oficial. La medida modifica el cronograma establecido por el Decreto 617/2025 y sus posteriores modificaciones.

La disposición alcanza a los incrementos remanentes del impuesto sobre los combustibles líquidos y del impuesto al dióxido de carbono, aplicables a la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil.

Según los fundamentos de la normativa, los aumentos pendientes correspondían a las actualizaciones de los años 2024 y 2025, así como al primer y segundo trimestres de 2026.

Qué cambia con el nuevo decreto

El Decreto 617/2025, con sus modificaciones posteriores, había establecido que los incrementos pendientes comenzarían a aplicarse desde el 1º de noviembre de 2026.

Sin embargo, el nuevo decreto sustituyó esa fecha por el 1º de diciembre de 2026, por lo que la aplicación de los ajustes impositivos quedó diferida durante noviembre.

En su artículo primero, la normativa también reemplazó la referencia al período comprendido entre el 1º de agosto y el 31 de octubre de 2026 por el comprendido entre el 1º de agosto y el 30 de noviembre de 2026.

La legislación nacional establece montos fijos en pesos para determinar el impuesto sobre los combustibles líquidos y el impuesto al dióxido de carbono.

Esos importes se actualizan trimestralmente sobre la base de las variaciones del Índice de Precios al Consumidor (IPC), elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).

De acuerdo con el Decreto 501/2018, ARCA debe actualizar los montos correspondientes en enero, abril, julio y octubre de cada año, considerando las variaciones acumuladas del índice durante el trimestre calendario anterior.

No obstante, distintas disposiciones del Poder Ejecutivo fueron postergando la aplicación de incrementos derivados de esas actualizaciones.

El aplazamiento oficial del impuesto a los combustibles se da luego de que a finales de septiembre las petroleras privadas comenzaran a incrementar los valores en los surtidores con subas de hasta el 5%, impulsadas por la suba internacional del crudo. Por su parte, la estatal YPF aplicó un ajuste del «1%» en sus estaciones de servicio. Fuentes del mercado confirmaron que Shell dispuso incrementos del «2% en las naftas y del 5% en el gasoil», mientras que Axion ajustó sus naftas un «2,5% en promedio», acompañadas por movimientos similares en la red de Puma.

En relación con el aumento dispuesto por YPF, la petrolera detalló que el mismo tiene como propósito «evitar trasladar la volatilidad a los precios locales» y sostener lo que la compañía califica como un «acuerdo honesto con los consumidores». En sintonía con esto, el presidente y CEO de la firma, Horacio Marín, había anticipado que el seguimiento de los valores se rige por la evolución del crudo, los márgenes de rentabilidad y la respuesta del mercado.

Para justificar la postergación impositiva, el Ejecutivo argumentó en el texto oficial que «con el propósito de continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible, resulta necesario, para los productos en cuestión, diferir los incrementos remanentes originados en las referidas actualizaciones». De este modo, el Gobierno busca amortiguar el impacto directo sobre el Índice de Precios al Consumidor (IPC) y moderar la suba en los surtidores de todo el país.

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