Críticas, acusaciones e ironías del Centro de Comercio tras lo sancionado en el Concejo Deliberante
La entidad emitió un fuerte documento en el que reparte críticas, desliza sospechas y hasta ironiza sobre el rol de autoridades y concejales.
Derogación a la adhesión a la ley 9.393
Como se informara oportunamente, el Concejo Deliberante de Concordia aprobó este jueves 22 de octubre – durante su 31ª sesión ordinaria – la derogación de la Ordenanza Nº 34.338, mediante la cual el municipio había adherido a la Ley Provincial Nº 9.393 de Grandes Superficies Comerciales. La iniciativa recibió el voto unánime de los once ediles presentes,
Las únicas ausentes fueron las concejales oficialistas Silvina Ovelar, del PRO, y Eliana Lagraña, de la Unión Cívica Radical, ambas integrantes de Juntos por Entre Ríos.
La decisión se produjo en medio de la controversia por la habilitación de un nuevo local de Maycon, cadena que ya cuenta con otros establecimientos en Concordia. En efecto, un cronista de este medio pudo comprobar que luego de la sesión, durante el inestable mediodía de este jueves, ya estaban trabajando en el local, retirando los cartones que tapaban las vidrieras.
El negocio funcionaría con el nombre de Super City, según esa misma cartelera.
Críticas, acusaciones e ironías
En la noche de este jueves, la Comisión Directiva del Centro de Comercio, Industria y Servicios de Concordia emitió un fuerte comunicado en donde literalmente no se salvó nadie. Con críticas, acusaciones e ironías, la entidad hizo un repaso del tema y finalizó con una frase literaria que desliza sospechas de corrupción sobre el devenir de los hechos relacionados.
El texto completo es el siguiente:
“Principio de revelación
Ante los hechos ocurridos en el día de la fecha, el Centro de Comercio, Industria y Servicios de Concordia comunica: El Centro de Comercio, Industria y Servicios de Concordia lamenta profundamente la decisión del Concejo Deliberante de derogar la ordenanza por la cual nuestra ciudad adhería a la Ley Provincial N° 9393 de Grandes Superficies Comerciales.
Queremos ser claros una vez más: no estamos en contra de que se instalen nuevos comercios ni de que lleguen inversiones. Entendemos y compartimos la preocupación por el empleo en una ciudad que atraviesa una situación social muy difícil desde hace demasiado tiempo. Justamente por eso creemos que el camino no era salir de la ley, sino aplicarla a tiempo. Mas cuando no estamos hablando de empresas productivas, sino extractivas, que sólo reemplazan a las locales sin generar riqueza neta alguna.
La Ley 9393 no prohíbe la instalación de supermercados, hipermercados ni cadenas mayoristas. Lo que hace es regularla: exige una autorización previa, un estudio de impacto y una instancia de participación de la comunidad, tal como establece su Decreto Reglamentario N° 1769/2010. Distintas cadenas ya cumplieron ese procedimiento en Concordia; en el día de ayer se realizó una audiencia pública aplicando esta misma ley en Crespo. Desde su puesta en marcha, quienes impulsaron su aplicación lo resumieron con claridad: la ley no prohíbe, regula.
El almacén y los autoservicios de barrio no son solo negocios. Es donde el vecino compra cerca, donde trabaja una familia concordiense y donde lo que se gana se reinvierte en la misma ciudad. Los puestos de trabajo que se crean con una gran apertura se ven el primer día; los que se pierden en el comercio de cercanía aparecen después, de a uno. Por eso pedimos que se mida el saldo completo. Si el problema es que los trámites son lentos, la solución es acortar los plazos y que los organismos respondan a tiempo, no eliminar la evaluación.
Por cada puesto de trabajo generado por un emprendimiento de este tipo, se pierden 2,4 empleos o autoempleos (propietarios) en el comercio local, sin contar con la pérdida de empleo en la cadena de suministros del comercio local, ya que este tipo de empresas no suelen comprar productos en la región.
Desde el CCISC hemos hecho presentaciones formales e informales al Municipio respecto a este y otros emprendimientos comerciales hace más de 8 meses, algo usual ante la consulta de distintos socios. De todos los demás, hubo respuesta formal, de éste en particular, solo evasivas o ambigüedades. También hubo demoras injustificables en enviar la documentación a la Dirección de Comercio Interior de la provincia, algo que sucedió recién hace 15 días, en vísperas de la pretendida apertura.
La empresa, por otra parte, sabía desde el momento de solicitar el permiso de uso de suelo que el emprendimiento podría ser alcanzado por la Ley, amén de que ya en dos oportunidades anteriores logró eludir la aplicación de la misma a otros emprendimientos en la ciudad. Sin embargo, haciendo caso omiso, avanzó con su instalación para luego presionar ante la sociedad y los medios con su imposibilidad de abrir, cuando bien sabían que debían cumplir la ley, como cualquier otra empresa.
Quizás, si esta era la decisión final por parte del Municipio, no hubiera estado de mas debatirla de cara a la sociedad y a las instituciones, no un trámite “express” a pedido y a medida de un interesado particular, sin intervención alguna de quienes durante casi 30 años velaron por la creación, promulgación, reglamentación y vigencia de esta Ley.
Nadie puede decir que el CCISC no es una institución de diálogo y razonabilidad, como tampoco lo es la actual conducción.
Ningún funcionario o concejal se comunicó con algún miembro de la institución, como suelen hacerlo cada vez que necesitan apoyo o colaboración en alguna iniciativa propia. Quizá el fenómeno de El Niño afectó a las líneas telefónicas, o el tiempo dedicado a Instagram no lo haya permitido…
A nuestros socios y representados, a las PyMES de Concordia, les decimos que, como desde hace casi 106 años, continuaremos luchando por las empresas de nuestra ciudad, redoblando la apuesta en cada una de las gestiones. Jamás seremos voceros ni serviles de quienes detenten una pequeña y miserable cuota de poder.
Muchas empresas locales se perdieron en estos últimos 30 años y, lamentablemente, muchas mas quedarán en el camino gracias a este tipo de políticas.
La Ley 9393 es una de las banderas de la institución, sigue vigente en la provincia y seguiremos trabajando en su mejora, con más ganas que nunca, porque el árbol no nos tapa el bosque y las dificultades nos engrandecen.
Cuando una norma se modifica con el propósito exclusivo de favorecer a una persona o grupo determinado, se vulneran principios constitucionales fundamentales en el derecho argentino. Cuando dos instituciones (CCISC y CASCO) quedan excluidas y silenciadas del debate, “algo huele mal en Dinamarca”.
