INTERÉS GENERAL

Concordia: una mujer con discapacidad y en situación de calle se quedó sin su única pensión

Jesica Edith Romero denunció que le dieron de baja la pensión 4035, que representaba su único ingreso fijo. Junto a su pareja, sobrevive gracias al refugio que les brinda una iglesia evangélica y pide ayuda para realizar los trámites que le permitan recuperar el beneficio.

La burocracia, la vulnerabilidad social y la falta de respuestas pueden convertirse en una carga difícil de sobrellevar para quienes menos tienen. En Concordia, la historia de Jesica Edith Romero refleja esa realidad: es una mujer con discapacidad, es sorda, padece dolores en los huesos y se encuentra en situación de calle junto a su pareja. Ahora, además, se quedó sin la pensión 4035 que constituía su único ingreso fijo.

En diálogo con la realidad que atraviesa, Jesica contó, que este jueves se encontró con la noticia de que le habían quitado el beneficio, una situación que profundiza la angustia y la incertidumbre sobre cómo afrontar sus necesidades más básicas.

“Por suerte, la iglesia evangélica nos ha dado un espacio para que podamos dormir bajo techo, pero la angustia es que este jueves me encontré con que me han cortado la pensión 4035”, relató.

Sin pensión y con dificultades para hacer los trámites

A las dificultades económicas y habitacionales se suman los obstáculos que, según explicó, enfrenta para regularizar su situación.

Jesica aseguró que ya no figura en los registros de ANSES y que todavía no pudo obtener el Certificado Único de Discapacidad (CUD), un documento que puede resultar fundamental para acreditar su condición y acceder a los derechos y prestaciones correspondientes.

“Me sacaron de la lista y no figuro en el ANSES. Hasta el momento no me pude hacer el carnet de discapacidad porque el hospital Masvernat solo da cinco turnos y nunca puedo llegar al turno”, explicó.

La situación deja a esta vecina en un escenario de extrema vulnerabilidad: sin un ingreso fijo, sin vivienda propia y con problemas de salud que dificultan todavía más su vida cotidiana.

Su caso expone las barreras que pueden encontrar las personas que necesitan asistencia estatal y que, al mismo tiempo, deben afrontar procedimientos administrativos y conseguir turnos para acceder a la documentación requerida.

Un pedido de ayuda a la comunidad

Mientras intenta encontrar una solución, Jesica necesita colaboración para realizar los trámites que le permitan esclarecer por qué dejó de cobrar la pensión y qué pasos debe seguir para regularizar su situación. También solicita ayuda con alimentos y ropa.

Quienes puedan brindarle una mano, acompañarla en las gestiones o colaborar con elementos de primera necesidad pueden comunicarse directamente con ella al 3454 94-7218.

Detrás de cada expediente hay una persona y una necesidad concreta. En el caso de Jesica, recuperar la posibilidad de contar con un ingreso y avanzar con sus trámites no es una cuestión menor: significa tener una oportunidad para afrontar las necesidades cotidianas con un poco más de seguridad y dignidad.

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