Vecinos de Puerto Yeruá, abandonados: murió un hombre y las salas de primeros auxilios estaban cerradas y la Policía sin patrullero
Un hombre de 54 años murió luego de sufrir una descompensación durante la madrugada. Su familia asegura que llamó a las dos salas de primeros auxilios y a la Policía, pero nadie respondió. Las salas estaban cerradas, las dos ambulancias no estaban en el lugar y en la comisaría tampoco había patrullero. Finalmente, un vecino trasladó al hombre en su auto hasta Concordia, pero llegó sin vida al hospital Carrillo.
Una dramática situación ocurrida durante la madrugada del sábado volvió a poner en el centro de la escena la situación de los servicios de emergencia en Puerto Yeruá.
La familia de un hombre de 54 años, que se encontraba de visita en la localidad, denunció que durante una emergencia médica no encontró respuestas ni en las salas de primeros auxilios ni en la comisaría, y que debió recurrir a un vecino para trasladarlo en un automóvil particular hasta Concordia.
El hombre sufrió un paro cardiorespiratorio y murió antes de llegar al hospital Carrillo. Su hija, Gimena Ziegler,relató los momentos de desesperación que vivieron mientras buscaban una ambulancia.
El episodio ocurrió alrededor de las 5:30 de la madrugada. El hombre había llegado el viernes a Puerto Yeruá para visitar a su hija y durante la madrugada comenzó a sentirse mal.
“Mi papá me golpea la puerta de mi dormitorio para decirme que le faltaba el aire, que no podía respirar”, relató Gimena.
La familia llamó inmediatamente a las salas de primero auxilio provincial y municipal, pero, según denunció, nadie atendió. Ante la falta de respuesta, también intentaron comunicarse con la Policía.
“Tampoco me atendieron”, aseguró.
Dos salas de primeros auxilios, dos ambulancias y ninguna respuesta
La familia decidió entonces salir en busca de asistencia. Recorrieron las dos salas de primeros auxilios que funcionan en Puerto Yeruá, pero se encontraron con una situación que, según la denuncia, resulta difícil de explicar: las dos estaban cerradas.
Lo más grave, de acuerdo con el relato de la hija, es que la localidad dispone de dos ambulancias, es decir una por cada centro de salud, incluso la del centro municipal es de alta complejidad y completamente equipadas, pero ninguna se encontraba disponible en las salas.
“Las salas siempre están cerradas, ya de tarde se cierran, pero las ambulancias no quedan ahí, quedan en los domicilios de los choferes”, explicó.
En medio de la desesperación, la familia continuó buscando alguna alternativa para trasladar al hombre.
La comisaría también estaba sin patrullero
El siguiente destino fue la comisaría de Puerto Yeruá.
Gimena contó que su hermano llegó primero y comenzó a golpear y pedir ayuda desesperadamente.
Según su relato, finalmente apareció un hombre vestido de civil que, aparentemente, estaba durmiendo dentro de la dependencia policial.
“Había un solo policía y estaba durmiendo”, afirmó.
Pero el problema no terminó allí. La comisaría tampoco contaba con un patrullero disponible para trasladar al hombre.
“Supuestamente iba a llamar a la ambulancia o estaba llamando, no sé qué, pero nunca se arrimó ni siquiera al auto”, relató la mujer.
La familia sostiene que durante esos minutos su padre todavía respiraba y que la falta de una respuesta inmediata hizo que siguieran pasando los minutos.
Un vecino terminó haciendo lo que debía hacer el Estado
Sin ambulancia, sin patrullero y sin atención en las salas de primeros auxilios, un vecino de Puerto Yeruá terminó poniendo su vehículo particular a disposición de la familia.
El hombre era una persona mayor y, según explicó Gimena, no podía conducir a alta velocidad.
“Yo le decía: si ves una patrulla, pará, porque la patrulla iba a ir más rápido que él”, recordó.
Finalmente emprendieron el viaje hacia Concordia.
El trayecto, de más de 20 kilómetros, demandó aproximadamente una hora. Cuando llegaron al hospital Carrillo, el hombre ya había fallecido.
“Mi papá podría estar vivo”
La hija del hombre fallecido no oculta su indignación y sostiene que una atención médica inmediata podría haber cambiado el desenlace.
“Hay dos ambulancias y buna de alta complejidad, ambulancias totalmente equipadas. Obviamente, si nosotros hubiéramos recibido la asistencia en el momento que llamamos, yo supongo que mi papá estaría con vida”, manifestó.
Y agregó: “Cuando nosotros lo llevamos a mi papá hasta la comisaría, mi papá respiraba”.
La mujer también cuestionó que el personal policial no pudiera intervenir con maniobras de primeros auxilios.
“¿Cómo puede ser que un policía no sepa hacer RCP?”, planteó, al tiempo que reclamó que los efectivos destinados a localidades alejadas de los centros hospitalarios cuenten con capacitación para actuar ante emergencias.
Una localidad que reclama respuestas
El caso generó preocupación entre los vecinos de Puerto Yeruá, porque la denuncia no se limita a la falta de atención durante una emergencia puntual, sino que pone en discusión cómo funciona el sistema de respuesta ante una urgencia durante la madrugada.
Gimena sostuvo que las ambulancias deberían permanecer disponibles en los centros de salud y reclamó que las salas de primeros auxilios funcionen las 24 horas.
“Necesitamos que los centros de salud estén trabajando las 24 horas, que las ambulancias estén en los centros de salud”, afirmó.
También cuestionó la falta de un patrullero durante el episodio y aseguró que, mientras buscaban desesperadamente ayuda, no apareció ninguna unidad policial en el trayecto hacia Concordia.
La familia pide explicaciones
Luego de hacer pública la situación en las redes sociales, Gimena contó que una patrulla policial se presentó en su domicilio para preguntarle qué había sucedido.
La mujer aseguró que conserva capturas y registros de las llamadas realizadas durante la emergencia y que también se comunicó personalmente con el intendente de Puerto Yeruá.
Según relató, el jefe comunal le pidió que le aportara los horarios de las llamadas para analizar qué había ocurrido y le indicó que podría recibirla recién el próximo jueves.
Mientras tanto, la familia intenta sobrellevar la pérdida y reclama respuestas.
“Que mi papá venga desde tan lejos a visitarme y que yo se lo tenga que devolver a mis hermanos sin vida, es horrible la sensación que me da”, expresó Jimena.
Y dejó planteada la pregunta que ahora deberá ser respondida por las autoridades: ¿qué hubiera pasado si una ambulancia hubiese llegado a tiempo?
En Puerto Yeruá, la muerte de un vecino de 54 años dejó al descubierto, según la denuncia de su familia, una cadena de situaciones que deberán ser esclarecidas: dos salas de primeros auxilios cerradas, dos ambulancias (una de alta complejidad) que no estaban disponibles en esos centros, una comisaría sin patrullero y una familia obligada a recurrir a un vecino para intentar salvar una vida.
