Arandaneros locales estiman una caída de hasta el 35% en la producción del fruto azul
Desde el sector arandanero explicaron que el clima retrasó el inicio de la cosecha y estimaron que, en Concordia, se perderán alrededor de un millón de kilos de fruta.
La temporada de cosecha de arándanos comenzó con demoras en la región de Concordia debido a las condiciones climáticas registradas durante los últimos meses. La producción también se vio afectada y los productores trabajan para avanzar con la cosecha a medida que las condiciones de temperatura lo permiten.
Juan Scordia, productor de arándanos y actual presidente de la Asociación de Productores de Arándanos de la Mesopotamia Argentina (APAMA), explicó que atraviesan “un año complejo por el tema climático, como todos lo estamos sufriendo, porque nadie está ajeno a esto”. En ese sentido, señaló que “hemos tenido un invierno-primavera, con mucha lluvia y muchos días nublados”.
Scordia detalló que, como resultado de eso, “la producción ha mermado, lamentablemente, para la expectativa de la zona. Puntualmente creemos que se ha perdido un 30-35% en regla general”. Además, indicó que las condiciones registradas durante el período de floración, afectaron el desarrollo de la fruta y retrasaron el comienzo de la temporada.
El impacto de las lluvias y las bajas temperaturas
El productor precisó que “el INTA nos marcó aproximadamente 37 días nublados, de los cuales 25 fueron con lluvias o lloviznas, entonces eso hace que la polinización de la flor, que las abejas no trabajen y las enfermedades avancen”. A esto se sumaron las consecuencias de la tormenta registrada durante julio.
En ese sentido, Scordia manifestó que “desde esa famosa tormenta que tuvimos 17-18 de julio en adelante, fue un tema complejo”. También comentó que hubo “productores que han perdido la malla de antigranizo”, aunque remarcó que el sector continúa trabajando para afrontar la temporada.
Respecto del retraso en la maduración, sostuvo que “viene un poquito atrasado por la falta de calor y lo estamos esperando”. Además, contó que durante la jornada del 23 de septiembre “la temperatura llegó a un grado o dos en la zona campo”, situación que, según explicó, “marca un poco que todo se va poniendo un poquito más lento de lo que todos necesitamos”.

Una temporada condicionada por la logística
A las dificultades climáticas se suma este año un factor relacionado con la logística de exportación. Scordia señaló que “a esto le tenemos que sumar como actividad que el arándano sale en un 95% por avión y el aeropuerto de Ezeiza se clausura desde el día 20 de octubre hasta el 10 de noviembre por reparación de las pistas”.
El productor explicó que esa situación se produce “justo en el pico de la producción” y agregó que “se están buscando alternativas”. Sin embargo, advirtió que las opciones disponibles implican mayores costos para el sector.
Scordia detalló que “son aviones que tal vez saldrían desde Buenos Aires, aviones chicos hasta Brasil y de ahí remontar las cargas para llegar a destino, sobre todo a Estados Unidos y algo de Europa”. En ese marco, resumió que “es un año realmente complejo donde todos estamos poniéndole lo mejor que podemos y muchas horas de trabajo para tratar de sacarlo adelante”.
La cosecha y el impacto sobre el empleo
En relación con la cantidad de fruta que no llegará a ser cosechada, Scordia estimó que “se ha perdido más, creemos, alrededor de un millón de kilos de arándanos, que no van a estar, que no se van a cosechar”. Según explicó, las condiciones climáticas también pueden provocar que parte de la producción destinada originalmente a la exportación termine en otros mercados.
Al respecto, sostuvo que “mucha mercadería que podría exportarse tenga que quedar para la industria a precios muy bajos, diría que a costos de cosecha directamente”. Frente a este escenario, indicó que “el productor está tratando de buscar la mejor manera para salvar el año”.
Sobre el impacto en la mano de obra, el productor señaló que “ahora se atrasó el inicio, ya deberíamos haber estado hace 15 días” trabajando en la cosecha. A su vez, explicó que varias empresas dejaron la actividad, mientras que quienes permanecen buscan modificar la distribución de la temporada.

La intención de extender la temporada
No obstante, Scordia manifestó que “muchos estamos tratando de evitar” esto, no con el objetivo de que el arándano “tenga una temporada muy fuerte en octubre y noviembre, como fue desde el inicio, sino que la idea es tratar de trabajar esos cinco meses y empezar desde julio hasta noviembre”.
Según explicó, ese esquema “permite mejor organización, poder abastecer mejor el mercado interno, poder no estar tan concentrados en la cosecha”. Sin embargo, aclaró que las condiciones de este año harán que “se concentre un poco” la actividad debido al retraso en la maduración de la fruta.
En cuanto a los trabajadores que participarán de la cosecha, Scordia sostuvo que “yo creo que la gente que está para la cosecha, todos van a tener trabajo”. Al mismo tiempo, advirtió que podría generarse una concentración de las jornadas si se producen períodos de lluvias y luego deben aprovecharse rápidamente los días de buen tiempo para avanzar con la fruta madura.
Exportación y mercado interno
Al referirse a la distribución de la producción entre los distintos destinos, Scordia explicó que “hace muchos años viene creciendo el nivel de consumo en el mercado interno, también viene creciendo el de la industria”. Sin embargo, aclaró que la fruta destinada a la industria representa una alternativa frente a la imposibilidad de colocarla en otros mercados.
El productor indicó que “la exportación va a ser del 60% de lo que se cosecha y después va a haber un 25-30% de mercado interno y el resto de industrias. Es más o menos eso lo que se viene dando”. Estos porcentajes, explicó, podrían modificarse si las condiciones climáticas empeoran durante los próximos meses.
En ese sentido, Scordia advirtió que “si se marca realmente El Niño, ahí va a cambiar un poco la regla de juego”. Además, señaló que “no se puede mandar mercadería dudosa afuera por el costo que tiene y bueno, va a quedar más arándanos para el mercado interno y particularmente para la industria”.
Inscripción para el programa Intercosecha
En paralelo con el inicio de la temporada, la Municipalidad de Concordia informó que el próximo 28 de septiembre se abrirá la inscripción al programa Intercosecha 2026-2027, destinado a trabajadores y trabajadoras temporarios del sector.
El programa está vinculado con la situación laboral de quienes desarrollan tareas durante las temporadas productivas y la apertura de las inscripciones se producirá mientras el sector comienza a concentrar su actividad de cosecha.
La inscripción será canalizada a través de la Dirección de Empleo de la Municipalidad de Concordia. El inicio del trámite se dará en un contexto marcado por el retraso de la temporada, la reducción estimada de la producción y la necesidad de concentrar las tareas de cosecha en los períodos en los que las condiciones climáticas permitan avanzar con la recolección.
